Roma
 

La Historia en estado puro
De todas las ciudades históricas de Italia, Roma es la que genera la mayor fascinación. Se puesde discutir que, aquí, hay para ver más, que en cualquier otra ciudad del mundo, se trata de las reliquias de más de 2500 años de ocupación contuinua agrupada en sus extensas áreas urbanas; y como una capital europea contemporánea, da la sensación de ser única. Roma es, en muchos casos, la capital ideal de Italia, perfectamente ubicada entre el conflictivo norte de Italia y las fracciones del sur y, despreciada profundamente por ambas. Para el viajero, es el peso total de la historia de la ciudad lo que es más evidente, sus varias Eras se sucedieron unas a las otras en un grado casi incansable. Sus características principales son: el Coliseo, el Foro rubbly, la Colina Palatina y las reliquias del período cristiano primitivo en basílicas antiguas; mientras que toma mucho tiempo determinar la apariencia del centro de la ciudad a través de las fuentes e iglesias del período Barroco. Pero esto es sólo parte de la escena, que es casi continua hasta el hoy día. Incluyendo las iglesias Romanescas, los palacios del Renacimineto, las fuentes Rococó y los ponderosos edificos de la post-unificación, a menudo se puede encontrar todo cerca. No es fácil conocer Roma con una sola visita, y necesita acercarse a las cosas lentamente, cuidarse de no tratar de ver muchas cosas demasiado rápido, aún si solo se queda unos pocos días. Es fácil perderse en las viejas calles curvas si se va a pie, y todas las veces, es muy probable que vea algo interesante por lo que los desvíos y paradas son inevitables. Zapatos fuertes, y ropa cómoda y fresca, Roma puede ser muy calurosa en verano, será su mayor éxito. Una cosa más, no venga en agosto, cuando el centro de la ciudad está medio vacío y la única gente de la ciudad son algunos turistas.

Medios de Transporte
Si viaja en tren, llegará a la estación central Stazione Termini, punto de encuentro de las líneas del metro y rutas de buses de la ciudad. Roma tiene dos aeropuertos: Leonardo da Vinci, más conocido como Fiumicino, que maneja todos los vuelos programados, y Ciampino, donde aterrizan los vuelos especiales. Dos servicios de trenes unen Fiumicino a Roma: uno sale cada hora y llega a Termini (L13.000), el otro sale cada veinte minutos y une Fiumicino con las estaciones Trastevere, Ostiense y Tiburtina. Por la noche (22:15 hs.–4:45 hs.) puede tomar un bus a Piazzale Stazione Tiburtina (L7.000); bus nocturno n° #42 conecta Tiburtina con Termini. Un taxi costará por lo menos L70.000. Desde Ciampino, tome un bus Cotral a Anagnina en la línea de metro (L1500), desde donde hay un viaje de veinte minutos a Termini. Los taxis cuestan cerca de L50.000. Hay espacios de información turística en el aeropuerto de Fiumicino (lunes a sábado de 8:15 a 19 hs.) y en Termini (diariamente de 8:15 19:15 hs.), aunque cuando hay colas largas, es mejor que se dirija directamente a la oficina principal en Via Parigi 5 (lunes a sabado de 8:15 a 19 hs.; 06/488.991). Pueden ayudar con el hospedaje, entregar mapas gratis, información general, y el folleto del Musei y Monumenti que tiene un listado de lugares para visitar. Para información sobre otros lugares de Italia, hay un organización turística internacional, el ENIT, a la derecha de la estación Termini cuando sale, en Via Marghera 2 (lunes a viernes de 9 a 13 hs., lunes, miércoles y viernes también de 16 a 18 hs.; 06/497.1282). el servicio de información privado "Disfrute Roma" más eficaz en la estación en Via Varese 39 (lunes a viernes de 8:30 a 13 hs. y 15:30 a 18 hs., sábado de 8:30 a 13 hs.; 06/445.1843) tiene un programa de reservas de hotel gratis, publica una guía de mano gratis, y hace toures en bus y a pie que muestran los sitios esenciales de Roma. Finalmente, el librito "Aquí está Roma" muy útil y disponible en inglés (L1.500), se puede comprar en puestos de diarios.

Actividades
 

Los Museos del Vaticano
Los museos del Vaticano son la colección de museos más cara y extensa del mundo. El Rafael Stanze y la Capilla Sixtina, vale la pena pagar para verlos.

El Panteon
L a estructura más anciana y completa de la ciudad, el panteón, terminada cerca de 125 DC, todavía maravilla con su enorme cúpula. Dentro puede visitar la tumba de Rafael.

El mercado de pulgas Portese Flea
El mercado de pulgas Porta Portese se ubica en la calle Via Portuense hacia la estación de tren Trastevere, ofrece variedad de antiques, adornos, ropa viejas, puras baratelas.

La Iglesia de Sant'Ignazio
En el centro histórico, la iglesia de Sant'Ignazio tiene una cúpula de trompe l´oeil maravillosa y a menudo admirada, cubierta con figuras en varios estados de acción y reposo.

La Iglesia de San Clemente
Con un templo Mithraic en el nivel bajo, anteriormente una iglesia cristiana arriba, y una basílica medieval por encima, San Clemente es la única historia completa en miniatura de Roma.

La Galería Borghese
Abierta después de mucho tiempo de remodelación (aún para los estándares italianos), la Galería Borghese es una de las pequeñas colecciones más delicadas de la ciudad, con fantásticos grupos de estatuas de Bernini.

Giolitti
En el corazón de la vieja ciudad, Giolitti puede ser el mejor lugar de Roma para disfrutar de un gran helado, con una oferta de setenta sabores, y hasta las dos de la madrugada.

Piazza Navona
Piazza Navona es quizás lo más cercano que Roma tiene a una plaza central; camine despacio por las calles de los artistas y visite la grandiosa Fuente de los Cuatro Ríos, típicamente Bernini.

La iglesia de la Inmaculada Concepción
Imprescindible para los fanáticos de lo macabro, la iglesia de la Inmaculada Concepción alberga los huesos de unos 4000 monjes Capuchinos en moldes en las paredes o simplemente como esqueletos y envueltos en sus vestimentas originales.

La bella citá
 

Roma, la Ciudad.
Piazza Venezia es un buen lugar céntrico para empezar su paseo bordeado por el Palazzo di Venezia y vigilado por el espantoso monumento a Vittorio Emanuele o Altar de la Nación, eregido al terminar el siglo para conmemorar la Unificación. Detrás, la colina Capitoline que antes era el centro económino y espiritual del Imperio Romano, tiene una de la plazas más elegantes de Roma, Piazza del Campidoglio, diseñada por Miguel Angel en la década de 1550s para el Papa Pablo III, y rodeada por las dos ramas de uno de los museos de arte antiguo más importantes de la ciudad– los Museos Capitoline (martes a sábado de 9 a 19 hs., domingo de 9 a 13 hs.; L10,000; gratis el último domingo del mes). A la izquierda, el Palazzo del Museo Capitolino concentra algunas de las mejores esculturas romanas y griegas de la ciudad en algo así como media docena de habitaciones. Hay una destacada estatua controlada del Galo Muriendo, una copia romana de un original helenístico; un dibujo original de grappling Eros y Psique; una Satiro Descanzando, después de una pieza de Praxiteles; y el mármol rojo de Satiro Riéndose, otra copia romana de un griego original. Camine a través de la Sala degli Imperatori, con sus bustos de emperadores romanos y otros nombres famosos, y no se pierda la evasiva Venus Capitolina, guardado en una habitación propia, otra vez basado en el trabajo de Praxiteles. La misma entrada lo llevará al Palazzo dei Conservatori a través de la plaza, una colección más grande y variada, con más esculturas ancianas, incluyendo la exquisita Spinario – un trabajo helenístico del siglo I AC que muestra a un niño sacando una espina de su pie – y la estatua romana sagrada de la mujer lobo dándole de mamar a los mellizos, aunque originalmente era un trabajo de Etruscan. El segundo piso alberga las pinturas del Renacimiento – numerosos trabajos de Reni y Tintoretto, una gran pintura de Guercino que solía estar colgada en St Peter's, algunas lindas piezas de trabajo en pequeña escala de Annibale Carracci, uno de los primeros trabajos de Ludovico Carracci, La cabeza del niño, y el San Juan Bautista de Caravaggio. Detrás de la plaza, una calle bordea el Foro abajo hacia la pequeña iglesia de San Giuseppe dei Falegnami (diariamente de 9 hs. al mediodía y de 14 a 18:30 hs.), construida encima de la cárcel donde se dice que San Pedro estuvo prisionero – puede ver los barrotes a los cuales estaba encadenado, junto con el resorte, que se dice, que el santo creo para bautizar a otros prisioneros allí, y en la parte de arriba de la escalera, una impronta que dice ser de San Pedro cuando fue empujado por las escaleras. Via del Plebiscito forja al oeste desde la Piazza Venezia pasando la iglesia de Gesù (diariamente de 6 a 12:30 hs. y de 16 a 19:30 hs.), una amplia y alta iglesia barroca de la orden Jesuita que desde entonces ha servido como un modelo para todas las iglesias Jesuita en otras partes. Todavía bien protegida, es notable por su tamaño (el crucero izquierdo está coronado por la piedra más grande que existe) y la riqueza de su interior, especialmente las pinturas de Baciccia en la cúpula y los ingeniosos trompe l'oeil del techo, que se escurre poco a poco de su marco en una maraña de cuerpos contorsionados, con ángeles volando. Cruzando, las calles se entremezclan hacia Piazza di Campo de' Fiori, la plaza más sencilla y atrayente de Roma, que tiene un mercado por las mañanas y está rodeada por restaurantes y bares. Al sur de Campo, al final de Vicolo di Grotte, la Galleria Spada (martes a sábado de 9 a 19 hs., domingo de 9 a 13.30 hs.; L8000) está decorado a la manera de una familia noble romana y muestra una pequeña colección de pinturas, la mejor de las cuales son un par de retratos de Reni. Hacia la izquierda frente al patio hay un tunel artesanal trompe l'oeil de Borromini, cuya perspectiva gruesa lo hace parecer como si fuera cuatro veces más grande. En Via Arenula, el amplio espacio de Piazza della Bocca di Verità alberga dos de los templos romanos mejor cuidados de la ciudad, el Templo de Fortuna Virilis y el circular Templo de Vesta, ambos datan de finales del siglo II AC, aunque la iglesia de Santa Maria en Cosmedin, en la parte más alejada de la plaza (diariamente de 9 hs. al mediodía y de 15 a 17 hs.), es más interesante, una basílica medieval típicamente romana con un altar de mármol inmenso y rodeada por un piso de mosaico Cosmati colorido e ingenioso – uno de los más delicados de la ciudad. Afuera en el pórtico, la Bocca di Verità (Boca de la verdad) le da nombre a la plaza, un anciano covertor de dresague romano con la forma de una enorme cara, que en la época medieval aparentemente se tragaba la mano de cualquiera que no había dicho la verdad.

La Via del Corso
 

La Vía del Corso.
El área inmediatamente al sureste de Piazza del Popolo es de los turistas de Roma, históricamente la zona artística de la ciudad, que visitarían los Grandes Turistas de los siglos XVIII y XIX, dejándole a la zona, aún hoy, un distintivo aire cosmopolita. En el centro del distrito, Piazza di Spagna es una plaza larga y delgada centrada en la distinguida fuente en forma de bote Barcaccia, el último trabajo del padre de Bernini. Enfrente, el cementerio de Keats-Shelley (lunes a viernes en verano de 9 a 13 hs. y de 15 a 18 hs.; invierno de 9 a 13 hs. y 14.30 a 17 hs.; L5000), donde murió John Keats en 1821, ahora es un archivo de literatura inglesa y trabajos históricos y un museo de recuerdos literarios. Al lado de la casa, Pasos Españoles – un lugar de encuentro internacional y levantes rápidos en las noches de verano – conduce al Trinità dei Monti, una iglesia del siglo XVI que alberga un grupo de trabajos de Daniel da Volterra, un fresco notablemente suave de La Asunción en la tercer capilla a la derecha, que incluye un retrato de su maestro Miguel Angel. También vale la pena conocer su Deposición, a través de la nave, fue pintada de una serie de dibujos de Miguel Angel, y Poussin la consideró la tercer mejor pintura del mundo (la Transfiguración de Rafael, era considerada como la primera) Desde la iglesia, siguiendo la Via Sistina a Piazza Barberini, una importante intersección de tráfico, en el centro de lo que es la Fontana del Tritone de Bernini. Via Veneto dobla hacia el norte desde aquí, sus caros bares y restaurantes una vez fueron muy visitados por la gente linda de Roma, pero ahora albergan una conducta de clase alta y de mala calidad barata. Un poco más arriba, una iglesia Capuchina de la Inmaculada Concepción no es tan notable, pero vale la pena ser visitada por su Cementerio Capuchino (diariamente de 9 al mediodía y de 15 a 18:30 hs.), uno de los lugares más macabros de Roma, entre lo tenebroso y lo absurdo; los huesos de cuatro mil monjes cubren las paredes de una serie de capillas en modelos abstractos o como esqueletos completamente cubiertos, sus caras despuntan miradas que expresan agonía. Volviendo a través de la Piazza Barberini, el Palazzo Barberini alberga la Galleria d'Arte Antica (martes a sábado de 9 a 14 hs., domingo de 9 a 14 hs., L8000), que muestra una amplia gama de obras de arte principalmente italianas desde comienzos del Renacimiento al período final del Barroco. Sumado a las telas de Tintoretto, Titian y El Greco, también incluye el cálidamente maternal Madonna y el Niño, de Filippo Lippi pintado en 1437, y la asombrosa Fornarina de Rafael. Pero quizás la característica más impresionante de la galería es el edificio en sí mismo, el ejemplo de la grandilocuencia barroca realizado en diferentes períodos por los mejores arquitectos del momento: Bernini, Borromini y Maderno. El Salone garantiza impresionar, sus frescos en el techo realizados por Pietro da Cortona en uno de los mejores ejemplos de la exhuberancia del trabajo trompe l'oeil barroco, un homenaje maníaco al Triunfo de la Divina Providencia que casi hace tambalear las paredes. Al este de Via del Tritone desde Piazza Barberini, escondido entre una densa red de callesitas angostas se levanta uno de los lugares más sorprendentes de Roma, fácil de encontrarse por accidente – la Fontane di Trevi, un enorme vertedero de agua barroco sobre una estatua y rocas construido en la parte de atrás de un palacio renacentista. Originalmente encomendado a Bernini por el Papa Urbano VIII, no se comenzó hasta que Niccolo Salvi retomó el projecto en 1723. La fuente de Trevi, ahora es, por supuesto, el lugar a donde se viene a tirar una moneda si quiere tener la seguridad de que va a volver a Roma, y es uno de los lugares al aire libre más vigoroso para reunirse por las noches. Una pequeña caminata directamente al sur de aquí, lo lleva a la Galleria Colonna, Via della Pilotta 17 (sábado de 9 a 13 hs.; cerrado en agosto; L10,000), vale la pena pasar allí cuarenta minutos o algo así, solo por el gran hall de arañas colgantes, donde una exposición de pinturas incluye el comedor de judías de Carracci, un Narciso del Tintoretto, y un retrato del Caballero Veneciano atrapado por Varonese en una pose supremamente segura. A cinco minutos de la galería, Via Nazionale, la principal calle de negocios de Roma, llena de boutiques, lleva a la Piazza della Repubblica, un cemicírculo seguro pero un poco deslucido de edificios que ocupan parte del lugar de los Baños Dioclecianos, las ruinas de lo que estaba en la plaza de la iglesia de Santa Maria degli Angeli. Este es un edificio abierto y grande con un interior estandarizado después de un par de siglos de que Vanvitelli pusiera pieza por pieza (comezado por el anciano Miguel Angel) en una rica confección del siglo XVIII. Sin embargo, los pilares de granito rosa son originales, y el principal crucero forma el hall principal de los baños – aunque solo la forma creciente de la fachada es de los baños de agua caliente originales. También se dice que Miguel Angel ha tenido algo que ver en la modificación de otra parte de los baños, el patio que forma parte del Museo Nazionale Romano detrás de la iglesia (martes a sábado de 9 a 14 hs., domingo de 9 a 13 hs.; L12,000), cuya colección de antiques griegos y romanos es la segunda del Vaticano. Los contenidos del museo se han mudado gradualmente al Palazzo Massimmo, frente a la plaza Piazza dei Cinquecento 68, un edifico con aire acondicionado recientemente restaurado. Hasta ahora solo están abiertas las habitaciones del piso de abajo, que muestran una serie de bustos romanos, fragmentos de mosaicos y frescos, pero la principal atracción es el Trono de Ludovisi (5 AC) que describe el nacimiento de Afrodita. El complejo de los Baños tiene una sola habitación, ahora alberga la estatua de discobolus. Cerca de allí en Via XX Settembre, la iglesia de Santa Maria della Vittoria fue construida por Carlo Maderno y su interior es uno de los ejemplos más elaborados de decoración barroca en Roma, sus techos y paredes están colmadas de dibujos, y de estatuas en las esquinas más remotas como un altillo superpoblado. La característica más conocida de la iglesia es el dibujo melodramático de Bernini en el Extasis de Santa Teresa, la pieza central de la capilla sepulcral del Cardenal Cornaro.

   
Que Visitar
Alternativas
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Roma, la ciudad
La bella citá
Via del Corso
Un espectáculo aparte
 
Imagenes

Museo del Vaticano

El Coliseo Romano

Via Condotti